Pablo rodríguez, Campeón de Europa

Paso a paso, Pablo Rodríguez va incorporando a su palmarés todos esos triunfos que desde hace años se rumoreaba que podría conseguir. Lejos de llegar de manera fácil, cada victoria tiene detrás muchas horas de trabajo minucioso, una dedicación plena y una pasión inigualable. Campeón de España junior, Campeón de España sub23 en todos sus años en la categoría, vencedor y líder en la Copa del Mundo y, desde hoy, Campeón de Europa.

En su último año en la categoría, Pablo está sacando a relucir toda su calidad y todo su trabajo de las últimas temporadas. Y con ello, se resarce también de los múltiples sinsabores que siempre acompañan a una trayectoria deportiva exitosa, y que hacen que las victorias sean aún más dulces cuando llegan.

En un circuito especialmente duro y en unas condiciones peculiares tras las tormentas del día anterior, Pablo decidió asumir riesgos y salir con neumáticos de seco, al contrario que la mayor parte de sus rivales. Decidió también que quería ponerse en cabeza desde el inicio, salir a tope y aguantar hasta donde pudiese. Y pudo hasta la línea de meta. En las primeras vueltas, solo el checo Jan Vastl podía seguir el ritmo del corredor de MMR Factory Racing Team, pero el ritmo era excesivamente alto y Vastl terminaba cediendo. Pero lejos de ganar tranquilidad, Pablo veía como llegaba por detrás el británico Grant Ferguson, uno de los grandes nombres en la categoría y que se defiende especialmente bien en circuitos duros y no excesivamente técnicos, como el de hoy. La lucha entre ambos fue dura y cerrada, con diferencias que solamente en la última vuelta llegaron a los 25 segundos. Sin margen para el más mínimo error, sin margen para coger aire. Pero Pablo Rodríguez, ya hecho en las grandes citas y cada vez más acostumbrado a competir sintiendo la presión de la victoria, supo jugar sus cartas a la perfección, y sin cometer fallos ni aflojar su ritmo llegaba en solitario a la meta, con 20 segundos de ventaja sobre Ferguson y 52 sobre el belga Jens Schuermans. A pocos metros, sus emocionados padres veían como se hacía realidad uno de los sueños de Pablo, un sueño por el que le han visto trabajar día tras día.

Tras la euforia inicial, y ya recuperado del esfuerzo, Pablo afirmaba que “ha sido una carrera muy muy dura, con diferencias muy pequeñas y en la que no me he podido relajar en ningún momento. Quería salir a tope, darlo todo desde el principio y arriesgar, y la verdad es que me he encontrado muy bien, sobre todo en las subidas. Perdía algo en las zonas más embarradas porque decidí salir con neumáticos de seco, pero ha sido una buena decisión ya que en las zonas más duras me encontraba más a gusto. Estamos un buen grupo de corredores muy igualados y cualquiera de nosotros puede ganar, pero hoy me he encontrado muy bien, he arriesgado y he podido llevarme una victoria a la que le tenía muchas ganas.”

Unas horas más tarde, llegaba el turno para Carlos Coloma, en un circuito que no se adaptaba demasiado a sus características, pero al que supo acoplarse para terminar decimoquinto, un resultado  más que satisfactorio y que le deja convencido de que en las próximas Copas del Mundo puede volver a meterse en un top10 al que muchos aspiran. “No es mi circuito ideal, para nada, pero he sabido sufrir y exprimirme a fondo para meterme entre los 15 mejores. Eso me da mucha moral para afrontar la próxima cita de la Copa del Mundo en Canadá, en un circuito que sí que me viene muy bien y al que me enfrentaré con muchas ganas. Me voy del Europeo satisfecho y con otro buen puñado de puntos de cara a Rio 2016, importantes para mí, para el equipo y para la selección. Pero además, me voy muy feliz por mi compañero Pablo. Sin duda es lo mejor del fin de semana. Pablo es un ejemplo de trabajo y constancia, y me ha emocionado mucho verle convertirse en Campeón de Europa. Sin duda se lo merece muchísimo y ha sido una alegría enorme para todo el equipo MMR.”