Pablo Rodríguez enseña sus garras en Banyoles

Cuarto puesto para Rodríguez en la prueba catalana, con David Valero noveno

No defraudó la Copa Catalana de Banyoles, que estrenaba en este 2017 la categoría HC, solo superada por las pruebas de Copa del Mundo. Muchísimo público y una participación del más alto nivel convirtieron a Banyoles en toda una fiesta del MTB.

En la prueba élite, los dos corredores del MMR Factory Racing Team, Pablo Rodríguez y David Valero salían con muchas ganas de luchar por un pódium que se preveía muy caro y sin renunciar a una posible victoria. Sin embargo, para Valero este objetivo se veía comprometido ya en los primeros metros, al quedarse encerrado en una de las primeras curvas y tener que apoyar el pie, evitando la caída pero perdiendo un buen número de puestos. Por el contrario, Pablo lograba dominar bien los primeros compases de la prueba y meterse de lleno en el grupo que terminaría por jugarse la victoria.

Por detrás, comenzaba una espectacular remontada de David Valero, que daba muestras de una gran fortaleza llegando a parecer que lograría contactar con la cabeza de carrera, aunque en la parte final, acusaba el esfuerzo y debía confirmarse con la novena plaza. “He salido bien, pero el problema de las primeras curvas me hizo quedarme retrasado y tener que remontar. Las primeras vueltas pude ir remontando bien, pero la verdad es que en las últimas he notado que me faltaba ritmo y algo de chispa. El resultado me deja un poco de mal sabor de boca, pero hay que tener en cuenta que es para mí el primer rally del año y además es posible que la enfermedad de la semana pasada nos haya pasado algo de factura. Esta carrera nos ha servido para ver dónde estamos y también para comprobar que pese a estar aún a principios de temporada, la gente ya va muy rápido y no debemos relajarnos. El nivel es muy alto y debemos seguir trabajando y mejorando de cara a los próximos objetivos y sobre todo pensando en el inicio de la Copa del Mundo”.

Quien no se alejó de la cabeza en ningún momento fue Pablo Rodríguez, ambicioso desde la salida y tratando de soltar a los franceses Víctor Koretzky y Jordan Sarrou, con quienes llegó a quedarse en solitario liderando la prueba. “Salí a darlo todo y a probarme de verdad y ya noté que el cuerpo iba mucho mejor que una semana antes en Chelva. Di la cara desde el principio y hasta el final, pero en la última vuelta ya iba muy al límite, cometí un fallo que me hizo echar pie a tierra y ya no pude proteger los puestos de pódium. De todas formas, me voy muy contento con el cuarto puesto y sobre todo con las sensaciones que voy encontrando. Creo que estamos en el buen camino de cara a la Copa del Mundo.”

Imagen: Darío Ortiz